LIBERTAD PARA ABORTAR
LILIAN ALARCON DURAN
El aborto se practica desde tiempos atrás en
Ecuador, no importa si es legal o no. El tema ha sido tratado con gran euforia en varios foros nacionales e internacionales. Ahora la polémica discusión llegó a la
Asamblea Nacional, en momentos que se debate
el proyecto Del Código Orgánico Integral Penal, centrándose en el aborto
por violación. El informe que fue aprobado por mayoría oficialista, contempla
la despenalización del aborto en todos los casos de violación. En la ley
vigente, solo se permite el aborto terapéutico (cuando está en peligro la vida
de la madre o el feto) y en caso de violación a una mujer "idiota o
demente".
En este contexto se encendió la discusión y hemos escuchado
reacciones a favor y en contra de la tesis: “Se dice que con la despenalización se corre el riesgo de que cualquier mujer opte por un
aborto argumentando haber sido violada aunque no sea cierto. Y por el otro lado,
que el Estado debe garantizar el derecho
de las mujeres a decidir si continúan o no con un embarazo producto de una
violación; decir que son pecados, decir
que son delitos, no ha evitado los abortos, que no debe ser tratado ni desde la moral ni desde la religión”. Cabe señalar
que las legislaciones restrictivas nunca han impedido que las mujeres aborten,
solamente obligan a que lo hagan clandestinamente, a costos exorbitantes y en
pésimas condiciones. Es más, las actitudes culturales cargan la culpa del
embarazo no deseado a las mujeres y dejan a
los hombres libres de responsabilidad.
Desde
mi punto de vista considero que si un embarazo, es producto
de una violación o infracción, la mejor
solución sería recurrir al aborto. En general, las violaciones se suscitan en adolescentes (menores de edad), y en esa etapa de su vida están estudiando, no
tiene recursos económicos, no hay apoyo otorgado por sus padres, familia, no tienen pareja, y poseen proyectos
a futuro.
Entonces,
Las mujeres tienen derecho a asumir su vida y ejercer su propia decisión. El aborto
es un derecho, doloroso y penoso, eso sí, pero es un derecho privativo de toda mujer que la ley o norma
penal debe contemplar.
Portoviejo –Manabí- Ecuador
Julio de 2012
No hay comentarios:
Publicar un comentario